Nuestro segundo día en Glasgow se presentó lluvioso y nublado, como muchos que le seguirían. Como teníamos la mañana libre, decidimos irnos temprano para visitar la Catedral de St. Mungo, que quedaba relativamente cerca. El camino de ida fue eterno, y después nos pusimos a explorar un poco.
Cuando terminamos de ver la Catedral, nos pusimos a ver el cementerio que la rodea, y como se puede ver está todo mojado. Como no sabíamos si esas piedras eran todas tumbas, muchas las pisamos, terminando casi en el suelo en muchas ocasiones, ya que resbalaban.
Tuvimos una seguna ocasión para ir a la Catedral, junto con el resto del grupo que aún no habían ido, y nos encontramos con un día perfecto, así que aprovechamos para fotos.
A mí se me presentó una tercera ocasión para acudir allí, pues tuve que ir con mi madre que había ido a visitarnos un par de días. En esa segunda vez por allí el cielo estaba tan despejado, que se podía ver la Necrópolis, a la cual no habíamos ido, ya que pensamos que era el cementerio que rodeaba la Catedral. Sólo puedo decir que esa primera vez que fuimos llovía, estaba nublado, y no la vimos. En fin, intentaré postear más fotos próximamente. ![]()

Escribe un comentario