Hace ya una semana que fue la inauguración del nuevo Intercambiador de La Laguna, implicando esto el cambio de la estación de San Benito a Padre Anchieta.

Por supuesto esto a mí no me hizo gracia, ni a mí ni a todas las personas que vivimos por estas zonas altas de la ciudad, pues antes la estación a mí me quedaba a 5 minutos, mientras que llegar a la nueva me lleva cerca de 20 minutos a un buen ritmo.

Por supuesto ellos predijeron esto y pusieron nuevas líneas que llegan a toda La Laguna, pero no sé si es peor el remedio que la enfermedad, pues estas guaguas pasan cada 30 minutos. Que me es más óptimo irme caminando vamos.

La otra alternativa sería ir hasta Trinidad y coger el tranvía hasta Anchieta haciendo trasbordo, pero las cuentas vuelven a no salir los fines de semana, donde prefiero seguir optando por caminar.

Aquí podéis ver más o menos los recorridos de estas nuevas guaguas, gracias a un folleto que hicieron llegar a todos los laguneros con la información de los tiempos, recorridos y demás de las nuevas líneas. Con la cruz roja indico el emplazamiento de la antigua estación.

Ya sabéis que los gatos son curiosos, y mientras le echaba un ojo al mapa mi gata se puso a mirarlo conmigo, pues siempre se sienta encima de mi router y me hace compañía.

Por cierto, ese punto simboliza perfectamente el nuevo Intercambiador, porque es su tamaño real. Muchos conductores ya se han quejado porque es demasiado complicado meter las guaguas por ciertos espacios, debido a la estrechez. Yo solo he estado allí una vez, y lo primero que eché en falta fueron sillas en el exterior, pues esto no es el Reino Unido, aquí la puntualidad es objetiva según el conductor.

Esta mañana mismo una compañera me comentaba que anoche al salir de clase en los paneles de salida de repente su guagua pasó a salir a las 21.15, y pobre del que llegara a esa hora, pues ella se fijó en la hora en la que la guagua arrancó, y no eran ni las 21.10. Si alguien alguna vez tiene que esperar una guagua allí, le recomiendo que la espere en el andén y no dentro, pues lo más probable es que la pierda.