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Terra
La Coctelera

Categoría: Universidad

31 Diciembre 2010

Ya que estamos a horas de decir adiós al 2010 y hola al 2011, y que no tengo mucho sueño, aprovecho para poner aquí un par de reflexiones de este año

Creo que si tengo quejas serias de este año, puedo contarlas con los dedos de una sola mano, pero ahora mismo no se me viene a la cabeza ninguna. No puedo asegurar que haya sido el mejor, pero por lo menos sí uno de ellos, pues han pasado muchas cosas; no sé si fue por romper con la tradición de las uvas, o porque simplemente tenía que ser un buen año, pero desde el día 1 de enero no han hecho más que pasarme cosas buenas.

Quizás no recordéis lo desastroso que fue mi comienzo en la Universidad, con la Tuna interrumpiendo en clase y arruinando una explicación (probablemente no muy buena) que sería fundamental para la asignatura de  Diseño Lógico, conmigo tomándome las asignaturas demasiado light, y pasando bastante de todo. En fin, que de ese comienzo lo único bueno que saqué fue un par de amistades muy buenas que aún continúan, pero nada más. Cuando llegó enero, todo cambió.

Llegaban los exámenes, y con ellos un pequeño grupo que nos juntamos para estudiar determinadas asignaturas, y que me ayudaron a ver que había luz al final del túnel. Lástima que a la primera no fue la vencida en esas asignaturas, pero aún quedaba tiempo para salir de ellas. He de reconocer que de Álgebra no toqué ni un solo apunte para esas fechas, ya que me daba bastante pereza, y la mayoría de las cosas no las entendía ni me molesté por entenderlas.

Comenzó el segundo cuatrimestre, y con él hubo un cambio en todos los aspectos: nueva gente en el grupo, con quien anteriormente no había cruzado ni palabra, y de quienes a día de hoy no me separo casi nunca; veía más claras algunas asignaturas nuevas, pero otras no tan claras.

El tiempo avanzaba, y las amistades se iban afianzando, se iba teniendo más confianza, y el ir entendiendo motivaba para estudiar e ir al día. Pero no todo es un camino de rosas, no de todo se iba entendiendo, y como ya comenté hace tiempo, Cálculo se me atravesaría como ninguna otra asignatura.

Cuando llegó junio aprobé las que tenía que aprobar, pero aún me quedaban un par de el primer cuatrimestre, y de Álgebra seguía sin abrir la libreta, así que ya tocaba ir a julio. No recomiendo seguir esta técnica si no se quiere perder el verano, pero a quin no le importe, que lo deje todo para julio, cada uno es libre

Yo por mi parte hubiese preferido no perderme el verano y haber aprobado todo cuando pude, pero soy de esas personas que lo deja todo para el final. De esas que no se da cuenta de lo que podía haberse ahorrado haciendo las cosas a su tiempo, y no dándoles largas, y de las que hasta que no sienten la presión no se ponen de verdad. Me pasé la mitad de ese mes metida en el TEA estudiando como no lo había hecho en todo el año, y aproveché al máximo unas clases extras que impartió la profesora de Álgebra, y que me ayudaron a resolver bastantes dudas. Con esfuerzo, constancia y ayuda de todas partes (apuntes prestados, ejercicios resueltos, libros de la biblioteca, y explicaciones), saqué todo menos Cálculo, que ya había decidido dejarla para el siguiente año.

Después de eso, de recoger los frutos de mi esfuerzo, de la satisfacción de ver el APTO, surgió la chuletada que hicimos unos cuantos de la clase. Unos días después ya estaba terminando de preparar la maleta para irme a Liverpool. Esas tres semanas allí fueron increíbles, la experiencia de "vivir solo" en otro país, sin preocupaciones ni obligaciones es algo que no se olvida fácilmente, y mucho menos se olvida la compañía, quienes contribuyeron a que el viaje tuviese otro significado.

Al volver recuerdo cómo añoraba el frío liverpooliano, pues aquí hacía un calor insoportable, y siempre he sido más de frío que de calor. A los dos días de estar en casa, me fui a pasar una semana a la Punta del Hidalgo, y allí aproveché para tomar el sol y relajarme en la piscina todo el tiempo que pude, antes de volver a las obligaciones.

Un par de semanas después comenzaron las clases, y con ellas la mentalidad un poco cambiada. Mi propósito era ir al día en todo lo que pudiese, y por sobre todas las cosas, entender a toda costa lo que me decían los cinco que se ponían en la pizarra, aunque lo que soltaran fuesen burradas. Después vino todo el jaleo de los turnos, y un mes después pudimos asentarnos al fin donde nos correspondía, para darnos cuenta que de no ser por dos profesores, habíamos estado mejor en el turno de tarde; pero en fin, lo hecho hecho estaba.

La cosa este año en la Programación fue mucho mejor, pero por parte nuestra, pues si llega a ser por la profesora, ya sabíamos C++ en nivel avanzado y con explicaciones de diez minutos. Sí, esta es una de las profesoras que no nos hizo la vida más fácil precisamente.

Pero bueno, la cosa terminó con prácticas aprobadas, a falta de una de Sistemas Operativos, la cual no tiene fecha de entrega fija, sino según la convocatoria a la que uno se presente, así de fácil es . Ahora vienen los exámenes, para los cuales ya nos estamos preparando con poco tiempo, pues entre festivo y festivo, las dos semanas de navidad han quedado en unos diez días para preparar cinco asignaturas, 4 de ellas con temario extenso, algunas con uno demasiado extenso diría yo.

Y ese ha sido el resumen del año que considero de los mejores que he tenido. Espero que los siguientes sean iguales, o si no por lo menos la mitad de buenos que éste.

Ya sólo me queda una cosa por decir:

¡¡ FELIZ 2011 !!

7 Octubre 2010

Madness

7 oct 10 En: Universidad

Según el traductor de Google, madness significa locura, demencia, rabia o furia. Nunca una palabra describió tan bien el estado en el que mis compañeros de clase y yo hemos estado desde que comenzó el curso el 13 de septiembre.A día de hoy, 7 de octubre, seguimos en ese estado, pero quizá un poco más acostumbrados a él gracias a las ocurrencias que tiene la Dirección de la Facultad cada día.

Quizás debería remontarme al día 23 de julio para que no se escape ningún detalle de la explicación a esto, o incluso puede que un poco más atrás.

Esta locura comenzó a finales de junio, principios de julio, no estoy segura, cuando mis compañeros y yo fuimos a preguntar a Secretaría cómo iba a ser la matrícula para el Grado, pues ya nos habíamos enterado de que iba a haber tuno de mañana y de tarde, y obviamente nosotros queríamos el de mañana. Nos dijeron que la elección de turno iba a ser por orden de llegada, es decir, el que primero llegue puede escoger turno, pero el último tendrá que apañárselas con lo que quede.

En principio no nos pareció del todo malo, sólo que jugábamos con desventaja al no poder matricularnos hasta un par de días después de haberse abierto el plazo, pues teníamos que esperar a que salieran las últimas actas de notas. Ya nos habíamos organizado para que, en cuanto salieran, ya estuviéramos haciendo la cola de la matrícula. Cuál sería nuestra sorpresa cuando vimos un papel pegado en la ventanilla, creo recordar que fue el mismo día que fuimos a matricularnos, que ponía:

'Distribución de turnos para Primero de Grado: A-I, turno de mañana; J-Z, turno de tarde'

En ese momento se nos derrumbó todo, pues la mayoría de nosotros quedaba de nuevo en el turno de tarde, y para completar Segundo de Grado sólo estaba por la tarde, así que no hacíamos más que pensar cómo íbamos a hacer para acudir a todo, pues con Bolonia la asistencia es obligatoria.

Algunos sólo teníamos tres asignaturas de Segundo, otros sólo una, pero otros tenían la mayoría, y no lo vimos justo. La única solución que nos puedieron dar en ese momento fue decirnos que en septiembre se abriría un plazo para solicitar el cambio de turno, y parecía que con eso se podría solucionar todo. Caímos en la trampa, mejor dicho, ellos nos obligaron a caer en ella.

Transcurrió lo que quedaba de verano, y pocos días antes del comienzo del curso publicaron la lista con el grupo que le correspondía a cada uno. Yo tuve la suerte de que tanto en el grupo de Primero como en el de Segundo me tocara con una chica que conozco, y todo parecía avanzar. La primera semana fue bastante ligera, no había mucho que hacer, excepto conocer a los profesores.

Dos días después de comenzar las clases se abrió el plazo para solicitar el cambio de turno, y a primera hora estábamos nosotros allí, con la hoja de la solicitud y una fotocopia de la matrícula, para que viesen que realmente necesitábamos el cambio; una vez hecho esto, sólo quedaba esperar a que se resolviera todo. Cuando se cerró el plazo, supimos, gracias a compañeros que estaban en el turno de mañana, ya que a nosotros nunca se nos dijo nada, que el Director y otros altos cargos se habían estado pasando por la clase para pedir voluntarios para cambiarse de turno, pues 63 personas de la tarde habían pedido el de mañana, pero sólo 6 habían pedido de mañana a tarde.Viéndose contra la pared, al final lo hicieron al azar, y 40 personas de mañana pasaron a la tarde, y viceversa, mis compañeros y yo incluídos entre estos últimos.

Todo este trajín de tener que cambiar gente porque tenían asignaturas de Segundo se lo hubiesen ahorrado si, desde el principio, les hubiesen puesto prioridad, o al menos, en mi opinión, haber reservado un número considerable de plazas en el turno de mañana para los que estábamos en esa situación.

El caso es que, aunque ya teníamos turno de mañana, aún no teníamos grupos asignados, así que en la web de la Escuela se publicó un comunicado en el que decían que hasta que los grupos no estuviesen asignados, el cambio no se hacía efectivo. Nuestra paciencia se iba agotando, pues cada día que pasaba era una clase más que perdíamos, además había profesores que usaban distintos métodos de evaluación, y no queríamos perder más tiempo.

Esto último ocurrió la semana pasada, y hace dos días nos enteramos que ya nos habían asignado los grupos gracias a un correo que envió la Coordinadora del Programa de Tutorías de Carrera. Sabiendo esto, y según la publicación de la web, ya podíamos acudir al turno de mañana. Cuando llegué esa tarde a la Facultad uno de mis compañeros había preguntado en Conserjería si ya era efectivo el cambio, pero le dijeron que hasta que no se terminaran de matricular los alumnos que hicieron la PAU en septiembre no era efectivo, pues luego volverían a reorganizarlo todo. Mi gozo en un pozo.

Se supone que, viendo lo ocurrido con el cambio de turno, la gente que faltaba por matricularse iba directamente al turno de tarde, por lo tanto no había necesidad de modificar los grupos del turno de mañana, pero a ellos les gusta complicarnos la vida.

Sin saber muy bien qué hacer, una de mis compañeras le envió un correo a nuestro tutor para preguntarle qué hacíamos, y éste le contestó que las órdenes eran: 'El cambio de turno será efectivo en el momento en el que se comuniquen los grupos'. Claro como el agua, ¿no? Pues no era tan fácil, no.

Lo que viene a continuación es toda información de ayer por la tarde, antes de volver a la Facultad.

Otro de mis compañeros le envió un correo a su tutora, y ésta le respondió que los listados no eran definitivos, por lo tanto seguíamos de tarde. La compañera que mencioné más arriba envió otro correo a nuestra profesora de Informática, y ésta le contestó que esta semana ya se hacían efectivos los cambios de turno, y que un examen que teníamos hoy lo tenáimos que hacer en nuestro grupo correspondiente en el horario de mañana. Aquí la cuestión es: ¿Por qué se contradicen ellos mismos?

Más tarde, al terminar una clase de Segundo, otro compañero nos comentó que había una publicación en el tablón que decía que los horarios que estaban vigentes ahora mismo se iban a modificar. Más tiempo malgastado para reorganizarlo todo.

Podemos deducir que en mi Facultad hay falta de comunicación entre todos, pues nadie sabe realmente qué hay que hacer, apostaría a que el Director tampoco está del todo convencido.

Todo esto nos deja a nosotros a la deriva, y por lo pronto algunos ya comenzamos a ir al turno de mañana, nos digan lo que nos digan, pues nos negamos a seguir perdiendo clases sólo porque ellos no saben organizarse. Si supieran hacer las cosas bien y con tiempo, no habría tanta confusión.

En fin, que en esas hemos estado durante casi un mes, y lo que nos queda...Sonrío sólo de pensarlo.

6 Agosto 2010

Bueno, primero que todo, decir que no tengo excusa por tardar tanto en actualizar de nuevo el blog, pero es que echaba de menos unas verdaderas vacaciones, y he intentado aprovechar al máximo la playa, el sol, el calor y el mar. Terminé mis exámenes el 16 de julio, y desde entonces cada vez que se me presentaba la oportunidad me iba para la  playa a descansar.

Además, estoy bastante disgustada con la distribución del Grado, ya que cuando preguntamos al terminar los exámenes cómo iba a ser lo de los turnos, nos dijeron que los iban a organizar según orden de llegada; al principio eso no nos sentó muy bien, pues los de nuevo ingreso iban a tener un par de días de ventaja respecto a nosotros, puesto que nosotros teníamos que esperar a que salieran las actas de la última convocatoria.

Basándonos en eso, ya teníamos más o menos programado  cómo íbamos a hacer para coger plaza en el turno de mañana, que era al que aspirábamos casi todos los que nos adaptábamos al nuevo plan, pero al cabo de unos días nos dijeron que lo iban a hacer por orden alfabético. Me explico: de la A a la I, turno de mañana; de la J a la Z, turno de tarde. Puesto que mi apellido empieza por la R, pues ya vemos en qué turno me tocaba

Esto me enfadó bastante, pero sobre todo por el hecho de que al adaptarme, se convalidaban algunas asignaturas, y ya no las tenía que hacer, así que para completar 60 créditos tenía que matricularme en asignaturas de 2º. Debido a que el horario de 2º es por la tarde, pues os podéis imaginar cómo voy a hacer para acudir a todas, ya que la asistencia a clase es obligatoria...

En fin, que han abierto un plazo para reclamar el cambio de turno, y una de las razones para alegar el cambio es por incompatibilidad con asignaturas de otros cursos, o algo parecido, y esto va por todos los que nos adaptamos, así que espero que esto lo tengan muy en cuenta a la hora de reorganizar los turnos.

Bueno, volviendo a lo que estaba; que he estado de playa en playa, siempre a la misma eso sí, pero en la playa, concretamente en Las Teresitas, y voy a poner algunas fotos que he cogido de internet, ya que la cámara la tenía muerta de risa

Estas últimas semanas no he ni siquiera ido a la playa, pues he estado organizando la maleta para mi viaje a Liverpool, que durará tres semanas, y entre que buscaba ciertos productos, como un adaptador de corriente, y cambiaba dinero para llevar algo en efectivo, pues mucho tiempo libre no tenía... Lo único diferente que hize fue una chuletada de fin de curso a la que planeábamos ir todos los de clase, o casi todos, pero al final no pudo ser y sólo fuimos nueve...Pondré las fotos cuando vuelva, pues aún estoy esperando la autorización de una persona, pero las pondré, eso seguro

Total, que a parte del tiempo que no he posteado nada, voy a estar aún más tiempo sin hacerlo, ya que parto mañana por la mañana, pero prometo traer muchas fotos y contar mi viaje detalladamente.

Nos vemos en un par de semanas y feliz verano

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26 Junio 2010

Aprovechando una noche de insomnio y el comienzo del fin de semana, que eso significa descanso en cualquier parte del mundo (para algunos),  voy a poner un pequeño post que habla de todo un poco.

Esta semana digamos que ha sido la más "light" que he tenido, pero por supuesto, entre comillas.

En cuanto a madrugones se refiere, sí he descansado, pues ahora que se acabó la PAU y las clases en general el TEA ya no está tan lleno, y podemos ir a cuaquier hora, que sitio encontramos seguro. Eso nos ha beneficiado bastante, y sobre todo esta semana, que hemos estado yendo a tutorías, y hemos bajado tarde.

Bueno, quien dice tutorías dice "tutorías", pues el profesor es bastante escurridizo. El lunes él mismo programó la revisión del examen que habíamos tenido la semana anterior, y pues una compañera y yo fuimos para ver nuestros fallos y que el profesor nos dijera la forma correcta de hacer los ejercicios, vamos, lo que se suele hacer en una revisión de exámenes, ¿no?

Pues bueno, como nosotros hemos tenido una suerte tremenda con los profesores este año, él se lleva el premio gordo: nos dio el examen a cada una para que viéramos los fallos, entonces nosotras nos quedamos un momento por allí esperando que terminara algo que estaba haciendo; al rato, como si hubiese estado en otro mundo durante ese tiempo, se percató de que nosotras aún estábamos ahí, y nos dijo "¿Qué pasa chicas?" Mi compañera le dijo que queríamos que él hiciera el examen con nosotras para ver cómo era, entonces nos soltó una frase que aún estoy intentando asimilar, teniendo en cuenta en el momento en el que nos hallábamos: "Es que yo ahora no tengo tiempo, porque me tengo que ir"

Y digo yo, si sabes que no vas a tener tiempo para la revisión, ¿para qué diablos la pones ese día? Ponla otro día que tengas tiempo, que para eso está, para que los alumnos pregunten todo lo que quieran sobre el examen, porque supongo que tenemos derecho a eso, ¿no?

En fin, la solución que nos dio fue el examen resuelto en unas hojas que tenía encima de la mesa, y que nos prestó para hacer fotocopias. Esa tarde, cuando bajamos al TEA, mi compañera estuvo revisando las soluciones, y había cosas que ninguna de las dos entendimos de dónde salían, así que decidimos subir a la mañana siguiente a la facultad de nuevo, que esta vez no era revisión, sino tutoría, y para eso pensamos que sí tendría tiempo.

Pues debe de estar muy ocupado el pobre hombre, porque ni siquiera estaba en el despacho; bueno, el viaje no fue en vano, porque el profesor de Gestión sí que estaba, así que le preguntamos a él, y nos resolvió un par de dudas. A la tarde en el TEA  mi compañera hizo un par de ejercicios basándose en la explicación de la mañana, y le salió, pero no estaba del todo segura del resultado, así que decidimos volver a subir a la mañana siguiente.

Podríamos decir que esa mañana si fue una pérdida de tiempo, pues esta vez no estaba ninguno de los profesores, así que estuvimos un rato por allí, y ya después bajamos al TEA. De ahí lo que comenté antes del profesor escurridizo, es casi imposible encontrarlo en su despacho, y si lo encuentras, seguramente no tiene tiempo

Volvamos a la semana "light". La verdad, también he estudiado poco: lunes y martes si estudié en forma, pero ya el miércoles no; mi compañera y yo salimos a comer, y como estábamos medio dormidas(somos un par de marmotas) fuimos a tomarnos un café a la cafetería del TEA, y me dolió bastante, pues nos cobraron...¡¡1 euro por café!! Fue un robo total, pero bueno, ya el daño estaba hecho, así que nos sentamos en un sofá a saborear el café. Yo pensé que tendría algún sabor especial o algo diferente al café de las cafeterías convencionales, ya que me cobraron tal cantidad; pues no, era café normal y corriente.

El caso es que ese día había un menú especial hecho por un chef de un restaurante, supongo que famoso, no lo sé, y jamás había oído una comida tan rara (pongo fragmentos de lo que recuerdo, porque no era fácil) : mosaico de tomate con no sé qué, otro tenía aceite de carbón (esto qué diablos será...), otro que llevaba pulpa de mojo (que no sé cómo se le saca la pulpa al mojo...); y cosas así. Nosotras estuvimos fijándonos en los platos, y la verdad que las raciones dejaban mucho que desear, que para pagar un precio alto por una comida, lo mínimo que pido es quedar llena, pero no sé si la gente que se comió eso lo habrá conseguido, supongo que habrán repetido o algo, porque si no...

Pues por allí nos quedamos un buen rato, hablando de todo un poco, de cosas sin importancia, de otras importantes, y de otras que no lo eran tanto, pero quizás para nosotras sí.

Así se fue el tiempo, y cuando nos dimos cuenta se había hecho bastante tarde, pues ella se tenía que ir, así que fue a recoger sus cosas y nos despedimos; yo me quedé otro rato por allí, hasta que me llamaron porque una amiga iba a celebrar su cumpleaños en la playa de Las Teresitas, aprovechando que era la noche de las hogueras de San Juan. Pues recogí mis cosas y fui a mi casa a cambiarme y prepararlo todo.

Y allí pasamos la noche, en la playa, rodeados de pequeñas hogueras, de conocidos y desconocidos, pasando un poco de frío, pero disfrutando de la compañía. Nuestra hoguera murió pronto, y digamos que  hubo momentos en los que ya no teníamos nada que hacer, pero el entorno traía cosas que daban un poco de vidilla al asunto, aunque de un modo poco agradable. Al final terminamos todos acostados sobre toallas y tapados con mantas, pasando frío como nadie, pues ya mucha gente se había ido y la playa era prácticamente nuestra.

Sólo habían llevado una caseta, y de las pequeñas, así que metimos todas las cosas ahí, y dentro se acostaron dos personas, los más listos, y los únicos que no pasaron frío. El resto nos quedamos fuera, y hubo un momento en el que me cansé de pasar frío y comer arena acostada, así que me senté delante de la caseta, que me cubría bastante del viento, y me tapé con una manta; era una postura no muy apropiada para dormir, pero perfecta para sobrevivir al gélido viento. Al final terminé acostándome de nuevo, pero al lado de la caseta, aunque hubiese pasado menos frío quedándome como estaba.

Cuando me acosté me fijé en la hora, y eran las 5.30; cuando me desperté eran las 6.30, así que dormí una hora. Hubiese estado bien si no hubiese sido por la forma en la que me despertaron: un amigo pasó por encima, y casi se cae, entonces al agarrarse a la caseta no sé qué fue lo que hizo, el caso es que su pie terminó sobre mi cabeza, así que ¿para qué despertador si puedes tener un bonito despertar con dolor de cabeza, patada incluída? Bueno, también nos iban a echar ya de la playa, pues habían llegado los de la limpieza para dejar la playa decente para la gente que no tardaba en aparecer para pasar un día soleado.

Nos fuimos de allí cerca de las 7, y llegué a mi casa cerca de las 8.30, y la idea era ducharme y después acostarme un rato; ¿nunca os ha pasado que cuando planeáis algo nunca sale bien, que siempre termina saliendo algo improvisado, y normalmente mal? Pues a mi me pasa siempre, osea que llegué a mi casa y lo primero que hize fue caer rendida en el sofá, no tuve tiempo ni de llegar a mi cuarto

El jueves no hize absolutamente nada: sobre las 14.30 me desperté, me fui a duchar, me puse el pijama, comí y me acosté de nuevo; me desperté cerca de las 20, y aún tenía sueño (ya me declaré más arriba una marmota). Y así perdí un día de mi vida. Qué fácil es perder algo, pero qué difícil es recuperarlo después...

Como ya habréis deducido no llevé la cámara a las hogueras, así que lo siento mucho, per no hay fotos; la verdad es que ví muchos momentos perfectos para ser fotografiados, pero una playa de noche, mucha gente, y sobre todo mucho hurto; nosotros tuvimos la oportunidad de ver varias veces a distintos sujetos corriendo por la playa con cosas en la mano, desgraciadamente no pudimos avisar a quienes habían robado, pues cogían cosas de gente que estaba muy lejos para después poder perderse entre la multitud.

Pues esa fue mi semana "light", y espero tener otras más relajadas todavía, a ver si puedo quitarme los exámenes de encima y relajarme realmente. Por lo pronto en agosto me voy tres semanas a un curso de inglés en Liverpool, así que espero traer muchas fotos y anécdotas para contar, pero mientras tanto, a tener paciencia y seguir estudiando, que es lo que me toca

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20 Abril 2010

Profesor de Cálculo

20 abr 10 En: Universidad

[ Dedicado a Alberto, un chico de mi clase que lee el blog  y  me

sugirió hacer un post sobre este hecho tan, digamos, peculiar. ]

Este en uno de esos post que hago para desahogarme de las injusticias que encuentro en mi facultad...

Yo estoy estudiando Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas, y una de las asignaturas que tengo este cuatrimestre es Cálculo. Pues bien, resulta que al profesor a veces se le va la cabeza, y de repente un día no viene.

Nosotros por una parte contentos, y por otra un poco apurados. Obviamente estamos contentos porque Cálculo la tenemos siempre a última hora, a veces las dos últimas horas, y pues podemos irnos antes a casa; por la parte de apurados, es porque significa atrasarnos en el temario, y después ya sabemos lo que pasa cuando se va atrasado en el temario: los profesores cogen carrerilla para dar lo que falta y adiós, no importa que sólo queden un par de días para el examen, que ellos te lo dan como que te lo dan. ¿Lo entendiste?, bien. ¿No lo entendiste?, ve a una tutoría; ¡Ah!, que no hay tutorías antes del examen, pues lo siento...

Pero vamos, las historias hay que contarlas desde el principio ¿no?

Primer lunes del cuatrimestre. Recuerdo perfectamente que ese día salíamos a las ocho de la noche, ya que todos estábamos quejándonos precisamente por eso: "Joder, primer día de clase y encima salimos a las ocho...", y no sólo eso, teníamos dos horas seguidas de Cálculo...

Tras esperar casi una hora, el profesor no apareció. Obviamente todos nos fuimos a casa más contentos que nadie, pues fue el primer día de clase, y pudimos salir pronto. No sabíamos la que nos iba a hacer el SIMPÁTICO del profesor a nosotros, ingenuamente en una nube.

Al día siguiente, martes, el profesor tardó un poco en venir, pero vino. Sólo teníamos una hora de Cálculo. Por más que lo intento no consigo recordar si ese día se dignó a por lo menos decir su nombre, pero si lo dijo lo tuvo que decir muy bajo, pues yo no lo escuché; lo que sí escuché fue cuando nos medio contó una historia rarísima para excusarse por no venir el día anterior, y cómo después nos dijo que ese día íbamos a hacer dos horas para recuperar una de las horas que habíamos perdido el lunes

A mí y a otros muchos nos pareció muy injusto, pues por lo que contó, dedujimos que simplemente no vino porque se le olvidó que tenía clase; puede que la historia que contó fuera real, pero esa fue la impresión que nos dio a nosotros.

No sólo bastó con quedarnos hasta las ocho ese martes, sino que tuvimos que hacerlo también a la semana siguiente, pues eran dos horas las que había que recuperar.

Cuando vimos su forma de dar clase, fue mortal, pues era demasiado aburrido, y la mayoría de las cosas eran complicadas de entender por como las explicaba él. Pero claro, es el profesor que te toca, y no puedes hacer nada por cambiarlo.

Segunda parte de la historia. Las dos o tres semanas anteriores a Semana Santa (no lo recuerdo muy bien, soy muy mala para las fechas) tuvimos que encajar horarios con el grupo de Gestión, pues nuestra profesora de Electrónica tuvo que irse, y dejó las horas acomodadas de forma que nosotros no perdiéramos clase en su ausencia.

Resulta que era miércoles, y teníamos dos horas seguidas de Cálculo, pero salíamos a las 7. Estuvimos esperando un buen rato, pero...¿a que no adivináis? ¡Sí, habéis acertado! El profesor no vino.

Una chica de mi clase y yo habíamos empezado a congeniar, pues en el primer cuatrimestre no habíamos tenido mucha relación, y con el cambio de horarios un día me había comentado que quería ir a una clase de Cálculo de Gestión para ver qué tal era el profesor.

Como sabíamos que ellos ese día tenían dos horas, igual que nosotros, me dijo que tenía ganas de ir abajo aprovechando que nuestro profesor no había ido, para no perder esas dos horas. Yo le dije que sí, que fuéramos, que total por un día daba igual. Otros chicos de mi clase habían pensado exactamente lo mismo, y bajamos al mismo tiempo.

No es por darle mala fama al profesor de Sistemas, pero fue un cambio radical: explicaba perfectamente, era súper ordenado con lo que ponía en la pizarra, y escribía todo lo que decía para que lo apuntásemos y no nos faltara nada en los apuntes. Creo que olvidé mencionar esto antes, pero el profesor de Sistemas daba definiciones y otro tipo de cosas que nos pudieran servir al vuelo, lo decía demasiado rápido y muy pocos conseguíamos coger todo lo que decía; a veces ni siquiera sabíamos a lo que se refería lo que acabábamos de escribir...

El caso es que con el cambio de horarios, los martes salíamos a las seis, ya que sólo teníamos una hora de Cálculo; pues los que estáis bien atentos ya lo habréis descubierto: esos martes que salíamos más temprano volvimos a salir a las siete, porque, sí amigos, el profesor recuperó las horas de aquel miércoles que faltó.

Bueno, lo de volvimos es una formalidad, pues desde que fuimos a clase del profesor de Gestión no quisimos volver a la del de Sistemas, y nos fue genial durante esas dos o tres semanas.

Pero lo bueno dura poco, y después de Semana Santa tuvimos que volver a nuestro horario de siempre. La verdad es que eso nos fastidió el chollo, porque ahora perdemos la clase de Gestión de los lunes, y una hora de la de los martes, pero los miércoles no tenemos problemas. En cuanto a los apuntes, unos chicos de nuestra clase están yendo a Cálculo de Gestión y se están saltando las horas de Electrónica, así que ellos nos dejan los apuntes de Cálculo, y nosotras a ellos los de Electrónica, y también tenemos que pedir los de Sistemas de los días que no hemos ido.

Es cierto que es complicarse de más, pero prefiero tener que estar pasando apuntes y entender, que asistir a clase y sólo copiar sin entender, pero vamos es mi opinión, cada uno tendrá la suya al respecto

La chica que mencioné antes me comentó un día que conocía a gente de otras carreras, y que muchos profesores faltaban, pero no les hacían recuperar esas horas a su antojo, osea que a nosotros nos tenía que tocar el único que sí lo hace ¿no? Como la carrera es tan fácil, pues él ayuda a que sea más llevadera áun, si es que es único...

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7 Noviembre 2009

Tardanza

7 nov 09 En: Vida Cotidiana Universidad

Bueno, quería pedir disculpas por no postear nada en estas dos semanas, pero es que la universidad me tiene muy liada, y casi no he tenido tiempo para nada.

Con la cosa de que tenemos prácticas por la mañana, y clase por la tarde, no da tiempo de venir a almorzar, y eso se está notando en mi bolsillo, además de en el hecho de que cada vez paso menos tiempo en casa.

No sé si tanto esfuerzo merezca la pena, pues el año que viene cambia el plan de estudios de mi carrera, y pues unos amigos y yo decidimos pasarnos a este plan; resulta que la cosa va a estar bien por un lado, y mal por el otro:

- Bien por el lado de que la mayoría ,o todas las asignaturas(no lo recuerdo muy bien ahora), nos las van a convalidar para el año que viene, así que no será un año perdido, en teoría.

-Mal, por el lado de que los créditos de este año no tienen el mismo valor que los del año que viene, así que supongo que se inventarán algo para los que vengamos del plan antiguo, pero a saber con qué nos sale.

Una cosa de la que me quejaría, sería ésta: cuando empezó la carrera, nos dieron una charla a modo de presentación de el centro y de la carrera en sí, también nos informaron un poco sobre los trámites que se estaban realizando para convertir la Ingeniería en un Grado(nuevo título que se le da a la carrera con el nuevo plan), y nos dijeron que a finales de Octubre nos iban a avisar sobre una charla de este tema para que fuéramos decidiendo qué íbamos a hacer el año que viene.

Hoy, 7 de Noviembre, seguimos esperando que nos avisen; una chica de mi clase y yo calculamos que la charla nos la darán, aproximadamente, hacia Julio, en la última convocatoria, como para que no nos aburramos entre examen y examen; bueno, eso es lo que nosotras calculamos, pero a lo mejor nos dan una sorpresa y no nos dan la charla, como para no aburrirnos. Un pueblo ignorante es más fácil de gobernar ¿no?

Bueno, creo que se me ha desviado un poco el tema en el que estábamos; el caso es que en esas estamos, y por ahora la carrera no pinta muy mal, el todo es ponerse, aunque hay alguna que otra asignatura que bueno...

Intentaré postear más a menudo, aunque no tengo mucho tiempo para salir, ni he sacado fotos últimamente, pero algo haré para mantener el blog al día lo más pronto posible.

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22 Octubre 2009

Surrealista

22 oct 09 En: Universidad

Hoy estaba en clase de Diseño Lógico, y el profesor acababa de llegar; se puso a copiar un mapa de Karnaugh, cuando de repente entraron unos chicos vestidos muy raro.

Resulta que eran los de la Tuna de la escuela, y venían a tocar un par de canciones, y a decir que nos apuntáramos.

Pues el profe les dijo que si no podían esperar que él tenía que dar clase, pero ellos le dijeron que sólo era un momento; repartieron unos panfletos, y al momento entraron los más veteranos(los que repartieron los panfletos eran los novatos) cantando y tocando guitarras vestidos con el traje de tunero.

El profesor no lo aguantó, cogió sus cosas,y se fue, no siguió con la clase ni nada, ni siquiera dijo "Hasta mañana"...

Muchos se fueron al ver que no había clase, pero otros nos quedamos porque nos dijeron que nos iban a dar unas cervezas y algo de comer; pues cuando terminaron de tocar en otra clase nos fuimos todos a la cafetería.

Allí estuvimos un rato esperando, pero nada. Nos fuimos fuera a tomar el aire, porque dentro estaba haciendo mucho calor, y al rato salieron las chicas de la Tuna con una bolsa llena de cervezas, y luego los chicos con más cervezas; yo no cogí ninguna, porque sinceramente la cerveza no me gusta nada, y tampoco me gusta mucho beber, y más tarde sacaron un cubo lleno de sangría y papas que pusieron en una mesa.

Nos quedamos un rato allí hablando y pasando el rato, y por momentos una compañera intentaba que dos chicas más y yo nos apuntáramos con ella a la Tuna; yo le dije que no, porque a mí eso no me interesa, pero me llamó la atención cuando las chicas que están dentro nos dijeron que a veces hacían viajes, pero no pasó de ahí.

Pues eso fue la cosa surrealista que me pasó hoy, y creo que no va a ser la última que me espera en la Universidad...